"ARENAS Y ESTERAS EXISTE PORQUE HAY UN VILLA EL SALVADOR"
- Impacto Cultural

- 17 abr 2018
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 3 may 2018
Por Katerine Puma
Estatuas de palomas blancas me indicaron que estaba cerca al centro cultural Arena y Esteras, que, desde hace 26 años, trabaja con los vecinos de Villa El Salvador. Con el objetivo de impulsar las artes escénicas, esta asociación cultural demuestra que todos tenemos derecho a disfrutar de un buen espectáculo.
“Óvalo de las palomas” - gritó el cobrador de la línea A de uno de los buses más conocidos en Lima: El Chino .
Inmediatamente fuera del bus subí a un mototaxi. Ese pequeño vehículo es una de las maneras más comunes que usan los vecinos para recorrer distancias cortas y fue así como llegué.
Fue fácil identificar cual de todas las casas ubicadas en la avenida Los Álamos era el teatro. Colorida, con dibujos en su fachada, tenía las puertas abiertas. Niños, niñas, mujeres y hombres charlaban fuera del local ansiosos por el inicio del espectáculo.

Muy cerca a la puerta, en una mesita de madera, se encontraba una muchacha muy sonriente encargada de las entradas. A penas le entregué los 10 soles procedió a darme un número junto a mi ticket. La habitación tenía paredes azules. Ambientada con fotografías de los espectáculos realizados por el centro cultural, transmitía calor de hogar.
Ese espacio ya era un espectáculo por sí sólo. Las risas, brincos y juegos configuraban una atmósfera especial. Los niños saltaban de un lado a otro, mientras una mujer delgada se hacía paso entre el alboroto. Ella era Ana Sofía Pinedo, directora de Arena y Esteras. Con gran entusiasmo saludaba a todos los de la salita de espera. Una sonrisa en su rostro acompañaba a los besos y abrazos que entregaba como bienvenida a cada una de las vecinas que entraban.
“Sala abierta nace porque la gente no tenía costumbre de asistir al teatro”
Uno... dos... tres... cuatro llamaba una de las anfitrionas. Varios niños con sus bolsitas de canchita corrían para entregar su número y entrar al salón. 20... 21... 22... Cada vez más se acercaba a mi número: el 53. El teatro de Arena y Esteras era diferente, con un toque mágico. Las butacas estaban hechas de madera similares a un andamio. A diferencia de otros teatros, este era más pequeño, acogedor. Ni platea, ni mezzanine, todos, desde el momento de ingresar, nos encontrábamos en un lugar exclusivo.
“Por favor les pido silencio para iniciar la obra”, decía Ana Sofía, la mujer quien momentos atrás saludaba a los vecinos y vecinas. “Papis mantengan a sus niños en sus asientos, por favor, no vaya a ser que de repente los personajes se los coman” continuaba indicando la directora del teatro, acercándose a un pequeño niño. Las carcajadas retumbaron el local, mientras los niños del teatro mostraron una quietud nunca antes vista por sus padres.
No había telón. “En Arena y Esteras comienzan las obras con fuertes palmas para darle ánimos a los actores” me cuenta Arturo Mejía, director del centro cultural y esposo de Ana Sofía. Un hombre pequeño,con el cabello alborotado y apasionado por el teatro. Disminuyen los aplausos y al ritmo de marinera inicia la cuarta obra del programa Sala Abierta “Dos ratones del campo en la ciudad”, interpretada por los actores invitados del centro cultural “Molinos de viento”.

En una hora y unos minutos más, un par de ratones, protagonistas de la obra, bailaron, conversaron e interactuaron con el público, sacándonos más que carcajadas. Durante la puesta en escena nos dieron lecciones de ciudadanía y respeto por los espacios en los que vivimos y los que visitamos. Tal como inició, con palmas y marinera, finalizó el espectáculo, sólo que esta vez todos nos pusimos de pie mostrando respeto y admiración por la función.
“En Arena y Esteras comienzan las obras con fuertes palmas para darle ánimos a los actores”
Arturo me cuenta que el programa Sala Abierta es precisamente para que el público se sienta cómodo, especial, en familia, creando un nexo con los actores y gestando a través de sus obras un pensamiento crítico y aleccionador. “Desde el año pasado hemos tomado esto en serio pero la pregunta era ¿cómo empezar?”, explicó este hombre que desde hace 26 años continúa haciendo sus sueños realidad a través de las artes escénicas.
“Sala Abierta nace porque la gente no tenía costumbre de asistir al teatro” dijo, con un tono pausado y voz suave, Arturo Mejía. Por ello, Arena y Esteras de a pocos comenzó a llamar a diversos grupos de teatro para que colaboren con el programa Sala Abierta. Para Arturo y su grupo fue una sorpresa descubrir que habían artistas dispuestos a entregar su talento a cambio de impulsar el teatro en la comunidad de Villa El Salvador.
Sala Abierta, tal como me describió Arturo, es producto de un trabajo colaborativo, no sólo porque grupos teatrales de distritos cercanos y no tan cercanos ayudan a dar vida al proyecto, sino porque los asistentes, en su mayoría, son amigos o familiares de los chicos y chicas que toman talleres de teatro en Arena y Esteras. “Los chicos hacen un esfuerzo para llamar a sus familiares para que los acompañen, pues, por lo general, trabajan” me explica Arturo.
“Creo que Arena y Esteras existe porque hay un Villa el Salvador”
El director del centro comunal detiene nuestra charla un momento para escenificar lo que hace instantes me contaba.
“Date un tiempo pues” le decía un Arturo entusiasmado a una de las chicas que salían de la obra. “Tengo exámenes y clases de lunes a sábado” se justificaba la muchacha con una sonrisa tímida. “Pero hoy es sábado y has venido, además mañana es domingo, eh” le contesta con una sonrisa pícara. Ella se ríe. Con un beso en la mejilla y una promesa a medias, Arturo se despide de la niña, esperando que regrese a la siguiente función teatral.
La dinámica, confianza y cariño de Arturo, no sólo con la muchacha, sino con los demás asistentes de la obra, así como el cariño con el que Ana Sofía nos daba la bienvenida me hizo preguntarle al director de Arena y Esteras por la labor de esta asociación cultural en la construcción de comunidad.
Con un gesto de paz, Arturo me dijo: “Creo que Arena y Esteras existe porque hay un Villa el Salvador”. La herencia popular, el pasado de dirigentes, las faenas y las organizaciones comunales sostenían el valor y el amor que Arena y Esteras había ganado en el barrio.
Hoy en día, Arenas y Esteras es un Punto de Cultura, reconocimiento otorgado por el Ministerio de Cultura, debido al arduo trabajo que realizan. Una labor esencialmente popular, enraizada en la realidad del distrito.
Me despido con un “hasta luego, volveré”. Él, con una sonrisa y un “te espero”. La obra había acabado hace 20 minutos, pero la noche era joven para Arturo Mejía, quien, impulsado por el amor al teatro, se preparaba para una reunión de coordinación con los jóvenes de Arena y Esteras.
MÁS TEATRO
Arena y Esteras también realiza estrategias para atraer público de colegios, llevando sus funciones a locales comunales y colegios.
Además de sala abierta tienen talleres de verano. En Julio, desarrollan el Festi- circo con el cual pasean su talento por colegios y parques, incluyendo espectáculos en sala. En Octubre, llevan a cabo un “Arte y Memoria” proyecto con el que traen a artistas especializados en temas de derechos humanos e historia. Finalmente, desde el año pasado comenzaron con el espectáculo “Momento de navidad”.
DATOS
Teléfono: (01) 2877221
Facebook: https://goo.gl/BQ87f4
Dirección: Sector 3, Grupo 24, Mz, "E" lote 9 - 20 - Villa El Salvado- ( Tomar como referencia av. Los Álamos)


















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